Ritual de tratamiento

Para empezar con un correcto ritual de tratamiento facial, vamos a dejar de hablar de rutina facial y vamos a empezar a hablar de hábito facial.

¿Por qué?
Cuando hacemos algo de forma rutinaria lo hacemos insconcientemente, siempre lo mismo, sin ganas,etc. Sin embargo, cuando elegimos crear un hábito lo hacemos con consciencia, orientado a lograr unos objetivos y disfrutar en el proceso. 

Hábito de día

Nuestra piel tiende a protegerse, sus poros están ligeramente más cerrados y hace de barrera frente a la contaminación, polvo, etc.

Rutina de día:

1. Limpieza con leche limpiadora (piel seca)
o gel limpiador (normal o mixta)
2. Tónico
3. Contorno de ojos
4. Sérum
5. Crema hidratante (seca) fluido (normal o mixta) regeneradora (exigente).
6. Protector solar
7. Maquillaje

Hábito de noche

Por la noche la piel tiende a expandirse, sus poros se abren y entra en un proceso regenerador.

En nuestra rutina de noche no empleamos cremas. En cambio, dejamos que la piel respire y entre en su autoproceso regenerador con texturas en sérum libres de grasas.

Si tu piel es seca o durante mucho tiempo ha usado cremas nutritivas, no podemos quitar de golpe esa crema, ya que la piel no entendería tal cambio.

Por eso, de una forma pausada iremos cambiando la crema por unas gotitas de nuestro aceite imperial junto al sérum. Por ejemplo, empezaríamos un día sí otro no, hasta que nuestra piel se acostumbre y solo sería necesario el sérum.

Rutina de noche

  1. Doble limpieza
    -Aceite imperial (todo tipo de piel)
    -Leche o gel según tipo de piel
  2. Tónico
  3. Contorno
  4. Sérum o elixir facial